viernes, 29 de octubre de 2021

Zona Franca Fronteriza, viable en Lázaro Cárdenas

Por: Mtro. Librado Godoy Sánchez 

 * Primera de cinco partes

La instalación de una Zona Franca Fronteriza en Lázaro Cárdenas (ZFF-LC) es viable porque, por su potencial de crecimiento, el puerto michoacano sigue siendo atractivo para integrar y fortalecer un polo de desarrollo industrial que aproveche las reservas territoriales existentes para las desarrolladoras de nuevos negocios marítimo-portuarios y logísticos, comerciales, industriales y de servicios, además del impulso al cabotaje, que fortalecería la eficiencia logística del transporte de mercancías; todo esto, en consonancia con las políticas contenidas en el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).

Recordemos que este nuevo plan de desarrollo regional surge como alternativa a la cancelación del proyecto de Zona Económica Especial (ZEE), apoyado en los lineamientos legales estipulados por los Recintos Fiscalizados Estratégicos (RFE) nacionales, lo que detonaría el crecimiento económico y de oportunidades para todos los habitantes de la zona conurbada conformada por los municipios de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y La Unión, Guerrero. La instalación de la ZFF-LC posibilitará la atracción de inversiones que incidan directamente en la solución de problemáticas como rezagos de tipo social, económico, de oportunidades de empleo, de educación y de desarrollo cultural, entre otros.

La iniciativa, formulada inicialmente por el Gobierno del Estado de Michoacán y el Ayuntamiento de Lázaro Cárdenas, busca impulsar la reactivación económica mediante el establecimiento de una actividad motriz atraída por la instalación de la ZFF. Se trata de un régimen aduanero identificado con exenciones o disminución de impuestos y otros incentivos, como la ventana de oportunidad y beneficios que el T-MEC abre para el sector automotriz con relación al Valor de Contenido Regional (VCR). 

Son muchas las variables que intervienen en el éxito de una zona franca específica: localización geográfica, disponibilidad de mano de obra adecuada e infraestructura apropiada, estabilidad y seguridad del país; estas condiciones las reúne perfecta y positivamente Puerto Lázaro Cárdenas. Desde hace muchos años, México ya ha ejercido en el pasado sustanciales reformas regulatorias en el marco de los compromisos signados con la Organización Mundial de Comercio (OMC), la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y el Convenio de Kyoto Revisado (CKR). En próximas entregas abundaremos sobre el tema. 

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* Segunda de cinco partes

Desde el punto de vista de la macroeconomía, la Zona Franca Fronteriza de Lázaro Cárdenas, Michoacán (ZFF-LC), forma parte de las políticas públicas que, en materia de desarrollo regional, buscan elevar el nivel general de la producción, combatir el desempleo, la inflación y otros problemas que enfrenta la economía a nivel local y estatal, con repercusión nacional. Es evidente que desde hace casi 50 años existe en la región de la desembocadura del río Balsas un polo de crecimiento industrial, comercial y portuario. Esta es, precisamente, una de las ventajas que hacen viable la instalación de la ZFF-LC.

Un polo de desarrollo debe estar sustentado en el tiempo (cronológico) y en el espacio (geográfico), estimando el desarrollo como un proceso temporal dinámico unificado contenido en un marco de referencia espacial-temporal, pues el desarrollo ocurre en un contexto espacial definido que involucra interdependencias espaciales en interrelación recíproca, como son el económico, social, cultural y político-administrativo. Sin embargo, el concepto ‘polo de desarrollo’ se ha interpretado mal; con frecuencia, se ha confundido con las nociones de ‘industria clave’, ‘industria básica’ y ‘ensamble industria’ o con cualquier establecimiento importante de empresas, preferiblemente industriales.

En cambio, los Recintos Fiscalizados Estratégicos (RFE), o zonas francas, cumplen con los requisitos de polos de desarrollo al definirse como áreas geográficas localizadas dentro del territorio de un Estado o nación, en cuyos espacios se autoriza de manera permanente o temporal la aplicación legal y reglamentaria de regímenes especiales en materia tributaria, aduaneras y de comercio exterior distinta a la del resto del país para la realización de actividades productivas o de servicios. Estas políticas y programas de desarrollo económico regional se identifican con el modelo denominado Sistema Nacional de Innovación (SNI), invocado por el gobierno federal en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 (PND).

Los polos de desarrollo representan un esfuerzo por mantener un crecimiento vinculado con las consideraciones globales, por ello se advierte la necesidad de que la ZFF-LC se incluya en el PND, como tendría que ocurrir con el Plan Maestro de Desarrollo (PMD) que pergeñaría los planes y objetivos que persigue la misma, con un sustento teórico que no sólo quede plasmado en documentos, sino con aplicación de estrategias que hagan posible la instalación de industrias básicas que tiendan a desarrollarse en plantas de gran tamaño. Continuaremos. 

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Tercera de cinco partes

Para el caso de Lázaro Cárdenas, Michoacán, en el marco de la economía mixta que profesa el Estado mexicano, basado en el “desarrollo estabilizador”, el nuevo impulso de desarrollo que atraerá consigo la Zona Franca Fronteriza (ZFF) deberá tener también un impacto positivo y de avance en otros rubros del desarrollo regional. Aclaro: Estas colaboraciones forman parte de una temática correlacional contenida en la propuesta de tesis doctoral que presentaré en próximos meses y cuyo nombre me reservo por el momento.

Se tiene la idea de que el término Zona Franca (ZF) describe por igual a las áreas francas, puertos o ciudades libres, zonas de procesamiento de exportaciones, puertos francos, depósitos francos, maquilas o zonas industriales, como “un espacio determinado, cuyos límites son vigilados por la aduana y que está situado o considerado bajo ciertos aspectos como si estuviera situado fuera del territorio aduanero”, al decir del investigador argentino Cruciani. Efectivamente, se trata de un régimen aduanero en el cual rige una regulación económica distinta a la del resto del país.

Sin embargo, una definición más apropiada es la que se desprende del Convenio Internacional para la Simplificación y Armonización de los Regímenes Aduaneros (Modificado), conocido como Convenio de Kyoto Revisado (CKR), que define a las ZF como “una extendida y efectiva herramienta normativa internacional elaborada por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) con la finalidad de armonizar la regulación de los regímenes aduaneros de los países que participan del comercio internacional”. Este instrumento o Convenio simplifica los procedimientos y proporciona estándares y prácticas recomendadas para los procedimientos y técnicas aduaneras modernas.

El régimen de ZF puede clasificarse en tres grandes líneas generales de actividad: almacenamiento, comercial e industrial, en cuyo espacio se permite la exención de impuestos nacionales, estatales y municipales; exención de derechos, tasas, contribuciones e impuestos a la exportación; libertad cambiaria; líneas de crédito a tasas preferenciales para pre financiar y financiar exportaciones. La clasificación descrita puede entenderse también por tipo de actividad económica, por sector económico, por destino de la producción y por alcance de sus actividades. Continuaremos.

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Cuarta de cinco partes

Es indudable que el establecimiento de Zonas Francas (ZF), sustentadas en proyectos sólidos, constituye a las demarcaciones donde son instaladas en verdaderos polos de desarrollo, con los cuales se abren nuevas oportunidades empleo y atracción de inversiones cuya derrama económica permite el mejoramiento de la infraestructura industrial, de viabilidades, comunicaciones y transportes, así como el de las zonas habitacionales urbanas y de las comunidades aledañas. 

Las ZF que se instalen en lugares que cuentan con recursos minerales y un desarrollo industrial, portuario, comercial y de servicios eficiente tienen amplias posibilidades de éxito. Por la gran mayoría de los puertos del mundo pasa el 90 por ciento del comercio internacional, siendo esta una de las razones principales por las que las zonas francas o zonas libres se localizan en puertos marítimos o pluviales. Así, una zona franca, obedeciendo a decisiones estratégicas nacionalistas, posibilita el desarrollo bajo la soberanía del Estado.

Por su posición geográfica, Puerto Lázaro Cárdenas, Michoacán, presenta una ventana de comunicación hacia el Pacífico, Norte y Sudamérica, Asia y, vía carretera y ferroviaria, a pocas horas con la parte Este de los Estados Unidos, además de contar con espacio suficiente para triplicar su crecimiento, convirtiéndose en una plataforma de exportación inmejorable para empresas que deseen potenciar su competitividad y calidad, generando fuentes de empleo e incrementando el tráfico marítimo internacional. 

Desde el punto de vista dinámico y teórico, la creación de la Zona Franca Fronteriza de Lázaro Cárdenas (ZFF-LC) atraerá la instalación de nuevas empresas, innovación y cambios económicos estructurales aplicados en el contexto geográfico regional que permita generar actividad general concentrada de alta capacidad de multiplicación, además de otros factores que propicien la conjugación de transportes, capital e indivisibilidad técnica y económica de la producción, creando unidades motoras que conlleven al crecimiento del conjunto. Nos vemos en la quinta y última parte de esta serie.

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Quinta de cinco partes

Es necesario advertir que, al momento, no se ha dado a conocer públicamente contenido alguno del proyecto de Zona Franca Fronteriza de Lázaro Cárdenas (ZFF-LC), o el nombre o tipo de proyecto que finalmente determinen quienes están imbuidos en este colosal esfuerzo que representa agilizar los procesos de integración regional. En todo esto, las políticas públicas de instalación de la zona franca, o la denominación que asuma, insistimos, deben evaluar detenidamente cada una de las decisiones que se tomen en torno a las reformas aduanales y tributarias necesarias y suficientes para el logro de los objetivos.

Cabe recalcar en que, con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), en julio de 2020, el Puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, tiene la oportunidad de aprovechar las ventajas que ofrecen las nuevas reglas en materia de impuestos al comercio exterior, propiedad industrial, infraestructura de calidad y derechos de autor que fortalezca la competitividad y las cadenas de valor, dando principal importancia al Valor de Contenido Regional (VCR), sobre todo en el sector automotriz. Así, en estos nuevos tiempos, Lázaro Cárdenas se convertiría en un Puerto T-MEC

Para cumplir con el porcentaje de VCR que estipula el T-MEC en el rubro automotriz y de autopartes, por citar algunos ejemplos, que en el TLCAN era del 62.5% para la exención de aranceles y que con el T-MEC inicia con un 66%, el cual se incrementaría en el año 2023 hasta el 75%. Así, se presentan para la ZFF-LC condiciones óptimas y estándares internacionales de confianza para consolidar el polo de desarrollo portuario e industrial existente, abriendo la posibilidad de atraer nuevas inversiones que detonen el desarrollo regional.


En materia de política pública, una de las ventajas que presenta el puerto michoacano es que, por primera vez en muchos años, los tres niveles de gobierno, federal, estatal y municipal, y el decidido apoyo del sector privado, se encuentran alineados en una misma conducción, lo cual facilita la toma de acuerdos, decisiones y acciones en torno al desarrollo integral de la zona. Porque, finalmente, el objetivo fundamental de una zona franca es generar polos de desarrollo regional que favorezcan la atracción de inversión extranjera directa (IED) e incentive a los emprendedores locales a insertarse en los procesos de exportación y competitividad internacional y diversificación de los mercados.

Además de la atracción de IED, para la creación o instalación en la zona franca de grandes empresas nacionales y extranjeras, el sector secundario del desarrollo regional está constituido también por pequeñas y medianas empresas (PYMES), muchas de ellas altamente competitivas y con orientación exportadora, pero con carencias tecnológicas. Por tanto, es necesario promover encadenamientos entre PYMES y firmas multinacionales afincadas en las zonas francas con el propósito de lograr mayor influencia en la tasa de creación de fuentes de empleo.

Finalmente, la ZFF-LC tendría que irse adaptando a los marcos reglamentarios internacionales que se vayan presentando, estando atentos a estos cambios y facilitar la circulación de bienes y servicios en su territorio, aumentando las oportunidades de inversión mediante el establecimiento de reglas de cooperación encaminadas a ampliar y mejorar el marco regulatorio frente a la coyuntura que permite el T-MEC en ese sentido. Uno de esos cambios pactados en el Protocolo de la firma del T-MEC, para fortalecer el sector automotriz, es estar a tono con las Normas Federales de Seguridad para Vehículos Motorizados (NFSVM) de los Estados Unidos, conforme a la NOM-194-SCFI-2015. 

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